domingo, 5 de octubre de 2008

...Si cada una de estas palabras te llega, sí, es para ti! (M.B.L)

Hemos compartido sonrisas y lágrimas. Pero sobre todo risas y complicidades.

Gracias por no juzgar. Gracias por escuchar sin opinar. Gracias por hacerme saber que siempre estarás allí si te necesito. Gracias por hacerme saber que, aunque hago cosas que no comprendes, me estás esperando, al otro lado del valle que ahora mismo nos separa.

La vida es como un viaje en barco, subes y bajas según las olas. Gracias a los amigos, no pierdes el horizonte. Y cuando sufres naufragios, la amistad es la ancla que te apoya mientras buscas el nuevo rumbo.

Nuestros amigos son los hermanos que Dios olvidó darnos.

Cuando todo me parece imposible, horrible e inalcanzable, pienso en tu sonrisa y la fuerza que me da, y de repente todo es posible.

Si decides tirarte de una montaña, no saltaré contigo. Te esperaré abajo, para salvarte.

Un amigo es alguien que sonrie cuando tu sonries, se rie cuando tu te ries, y te aguanta la mano cuando tu lloras.

PORQUE TE ADORO HASTA EL FIN DEL MUNDO!
Gracias por todo siempre y siempre

Tu Chonita más linda

jueves, 2 de octubre de 2008

La agonía de los Tags

La vida útil de los primeros tags está llegando a su fin. A estos prácticos aparatos que tanto nos orgullecían se les están agotando las baterías, por lo que es necesario cambiarlos. ¿El problema? La nueva pila tendrá un alto costo y esta vez son los clientes quienes deberán pagar.
Las empresas concesionarias ofrecen nuevos equipos de reemplazo por 1 UF más IVA, es decir, unos 25 mil pesos. Sin embargo, el precario contrato que realizó el Gobierno para subsidiar el tag en un comienzo ya finalizó y nadie sabía que el cobro se cargaría a los usuarios. Y, ¿Tan poca información no se deberá a que no existe acceso liberado para ver los contratos que firma el Gobierno?
La improvisación por el beneficio rápido, al igual que la veloz puesta en marcha del Plan Transantiago, es uno de los sellos de los gobiernos de la Concertación. Es preocupante que este tema haya tomado por sorpresa a las autoridades, cuando el acuerdo se firmó hace más de dos años y ahora sean los usuarios, los mismos que cada día pagan más por la bencina, quienes tengan que pagar el nuevo aparato.
Además, el costo de los tags también es un tema a evaluar. El MOP asegura que el alto valor, se debe en parte, a que la pila no es fácil de cambiar y que los aparatos vienen sellados. Pero, ¿No creen que debería esclarecerse si el precio de 1 UF es un valor competitivo o es fruto de algún acuerdo? Según las empresas existe un valor fijo con el MOP, pero este sólo es un referente para el valor máximo y no significa que no existan otras opciones más económicas. Menos aún cuando en el comercio corriente se puede hacer el mismo cambio de pila por menos de un tercio de 1 UF y sin hacerle daño al dispositivo.
Así que, señora Presidenta, aquí usted decide. Buscan una mejor opción para bajar los costos del famoso aparato o se conforman con ver cómo nacerá una nueva red de “cambiadores de pilas ilegales de tags”, como ocurre actualmente con los buses piratas del Transantiago, que por no solucionar el fondo, deben preocuparse y ocuparse de las nuevas formas que inventan las personas para, diariamente, seguir abaratando costos.

He aquí el dilema

Desde el lanzamiento del Transantiago que el tema no ha dejado de ser un dolor de cabeza para todos los chilenos. Pero, al parecer, tendremos que seguir esperando eternamente para tener el sistema de transportes tan digno y eficiente que nos han prometido. Así que señores, mejor empiecen a guardar altas dosis de aspirinas, porque con estos buses ya nadie sabe a que atenerse.

Nuestra querida Presidenta Bachelet ya no sabe de dónde sacar más dinero, y eso que ha escarbado hasta en su cartera. Es que pese a que a cuatro meses de su debut, el Estado suministró 290 millones de dólares para subsidiar el déficit que precozmente estaba experimentando, no hubo mejorías en el funcionamiento.

Entonces, es inevitable cuestionarse porqué esta nueva inyección daría resultados, si no fue así anteriormente. Por eso, estimado ministro Cortázar, ¡No nos pida más paciencia! Que cuando uno observa que se otorgan dineros y la cosa sigue igual, es díficil ver el vaso medio lleno.

Se puede intuir, sin necesidad de profundos conocimientos previos, que los dineros extras otorgados y todos los que desean, no arreglarán el problema. Sólo servirán de salvavidas, como medida parche para que el sistema no colapse, ya que para solucionar las múltiples fallas habría que tener un inalcanzable y altísimo monto para armar el “plan estrella” de Lagos nuevamente.

Además, no hay caso con los créditos bancarios. El préstamo de 400 millones de dólares que otorgó el BID fue catalogado de inconstitucional. Ministro, todos sabemos que el tema lo tiene atado de manos y pies. Créanos que a nosotros también nos angustia no saber que pasará con esta útil creación, pero, “anunciar” que la próxima semana “anunciará” medias, ¿No será aún más confuso que no saber si mañana tendremos una locomoción digna para transportarnos?

El Transantiago terminó siendo una bestia insasiable. Ya hemos visto que seguir introduciéndole cantidades gigantescas de dinero sólo lleva a un circulo vicioso, porque como dice el dicho popular, no hay primera sin segunda, ni segunda sin tercera, y de esta manera sólo logramos “malcriar” a las autoridades a cargo, ya que les damos soluciones momentáneas, en lugar de encararlas para que arreglen la estructura del problema, que probablemente tiene que ver con un tema logístico y no económico.

Y he aquí el dilema. No estamos dejando pensar a quienes crearon a este monstruo y ahora no saben cómo dominarlo, ya que creen que sólo pueden alimentarlo y mantenerlo tranquilo con plata. Pero qué va a pasar ahora que no hay dinero o peor aún, cuando haya, pero quizás ya no esté disponible para apaciguar las arrebatos de la bestia. Démosle la oportunidad a sus creadores para que logren dominarla sin necesidad de alimento. Sería lo correcto.