miércoles 27 de agosto de 2008

China nos abre el mundo

Escrito por Paula Valverde Ferrer

Cuando hace algunos años se supo que los juegos olímpicos se realizarían en Beijing, nadie imaginó lo que esto significaría. La idea de encontrarnos con un país de miles y millones de habitantes que viajan en bicicleta, que cultivan arroz, que tienen un sólo un hijo por familia y que fabrican imitaciones de productos occidentales de todo tipo, fue lo primero que se nos vino a la cabeza. Sin embargo, nos encontramos con otra dimensión: parques altamente tecnológicos que aprovechan la energía de las placas solares, productos innovadores y edificios con tecnología de punta, que sobrepasan sin límite a los edificios inteligentes, lo más moderno que se encuentra en Chile.

China, el gigante asiático, sorprendió a todos y no dejó posibilidad para cuestionamientos. Que la niña que cantaba finalmente no fuera la real porque literalmente la original era menos agraciada, terminó siendo más una anécdota que un cuestionamiento serio. Este país que genera sentimientos encontrados por el temor ante la posibillidad de que se transforme en una potencia y de optimismo, para los que ven un enorme mercado y por ende, una gran posiblidad de negocios, terminó consiguiendo lo que quería; se abrió al mundo y como siempre, a su manera.

China ya quedó, oficialmente, en los ojos del mundo. Los occidentales vemos con distancia esta cultura que maravilla pero más extraña, pero no dejamos de intentar comprender. Pero, ¿Cómo nos acercamos para comprender algo tan distinto? El sociólogo Pedro Morandé asegura que la mejor manera de conocer una cultura es a través de su arquitectura, que ahí es donde se almacenan historias y vivencias. Entonces, ¿Cómo quiere China que lo veamos? ¿Nos comenzamos a acercar por sus hermosos jardines de hace más de mil años o nos maravillamos con la Perla del Oriente en Shanghai?, ¿Recorremos durante todo un día la Ciudad Prohibida o nos interiorizamos en la vida under de los pubs para los nuevos jóvenes -con recursos- de China?

La cultura es un suma y sigue de acontecimientos diarios y si estamos hablando de cinco mil años claro está el porqué de tanta mezcla. No creo que China se haya abierto al mundo sin clara conciencia de sus cambios, incluso los potenció, porque si algo han aprendido con tanta historia es sobresalir y ser insuperables - bien claro que lo tiene Londres -.

Mejor es que nos tomemos un tiempo para comprender lo de ellos bajo su punto de vista y no su cultura bajo nuestras miradas, porque no nos valla a pasar como los comentaristas deportivos de Canal 13 que en el último día de transmisión pidieron disculpas por, en un comienzo, no haber entregado interpretaciones válidas acerca de la cultura. En oriente todo es diferente, incluso las intensiones y ellos aseguraron que para entender bien esa filosofía se deberían haber ido un mes antes para interiorizarse con ellos. Esperemos que ansías de viajar no hayan sido y que sirva para demostrarnos que este gran monstruo asiático no nos debe asustar por lo que lograrán, si no que por lo que nos demuestra a nosotros; lo cerrados que estamos en este lado del mundo. China nos abrió el mundo, o esperemos que eso ocurra por que si en el 2016 los juegos se realizan en medio oriente no sería muy viable enviar a los periodistas meses antes para que logren desligarse de esa manera tan occidental de ver las cosas.

1 comentarios:

Viviana Coloma dijo...

China nos sorprendió a todos, yo esperaba magnificiencia por parte de ellos, pero no fue sólo eso. Comparto la opinión de, quien para mi es un gran periodista, Carlos Zarate, de que estos Juegos Olímpicos no sólo fue mostrarle al mundo lo que es China, si no que también para los chinos fue super importante demostrarse de lo que son capaz.

Las olimpiadas fueron fantásticas, tanto en pirotecnia como en deporte, pero rescato al igual que tú, la oportunidad que nos dieron de conocer una cultura tan lejana, no sólo por la distancia, sino que también por su visión de mundo.

Por cierto, lo que más me asombró de los chinos fue que bombardearan las nubes para que no lloviera. Quiero uno de esos artefactos para mi cumpleaños jajaja

Besos amiga, que estes bien

Vivi